Cuenta la leyenda que la noche tiene nombre y susurro
que su oscuridad apagada es la tristeza de un oscuro ángel,
pálida y porcelanosa tez lúcida como la luna
perlas de lágrimas resbalan sus mejillas
arropada por el cielo iluminado, adicta a su rosa blanca,
cantos de una noche triste, sollozos de una eterna soledad.
Ceniza en sus ojos apagados por la ausencia,
antaño sentimiento de etérea felicidad
viejo síntoma de mirada dulce de la miel pura en sus ojos.
Ángel alado de negras plumas, ángel oscuro, ángel de soledad.
Ángel tierno de rosa blanca y de dulces recuerdos.
Vieja leyenda de amor trágico, oscuro presente, triste futuro.
Sueños alcanzados y desvanecidos por amor
anhelos rechazados por culpa de un rudo caballero y tierno asesino.
Ella le ofreció su vida y su alma. Él otorgo su amor y su necesidad.
Ángel condenado por un amor alcanzado.
Su mayor logró se transformó en su mayor perdida.
El poder y la envidia se lo llevó y la abandonó.
Ella le ofreció su sangre de inmortalidad más él lamentó rechazarla.
Necesidad mutua obligada, amor puro de necesidad.
La muerte se lo llevó, esa que tanto tiempo rodeo al ángel oscuro,
la que ayudaba a saciar su sed,
al abrigo de sus besos mortales vivió durante años
y ahora la muerte se lo arrebató.
El caballero devolvió a la vida a su ángel oscuro
más la muerte desvaneció sus fuente de vitalidad.
Ángel muerto en vida, resucitado y devuelto a su oscuridad.
El sollozo de la noche tiene nombre,
nombre de ángel oscuro que llora sus penas en soledad
que se consola abrazada a su rosa blanca
que derrama perlas de lágrimas cristalinas.
Eternamente sola.
Ángel oscuro, ángel de soledad.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario