martes, 29 de enero de 2008

superhéroe del S.XXI

superhéroe del S.XXI

Algunos los han sufrido en sus carnes, algunos han podido recibir esa maravillosa sonrisa y esa calida mirada, acompañada de una simple caricia sobre un hombro.
Y es que cuentan que existe un superhéroe en pleno S.XXI, un superhéroe que es como tú y como yo. Se llama Nico, y vive en Madrid. Es un chaval solitario, alegre y entusiasta, de unos veintimuchos años. El no viste calzones rojos por fuera, no lleva capa ni antifaz. Solo lleva una mochila a su espalda y unos auriculares enormes, dicen que escucha a los poetas musicales, a Bob Dylan, al Boss, a Leonard Cohen, música que cuenta historias reales y comprometidas. Jamás se separa de sus cascos al salir de casa, se echa su mochila a la espalda y camina. Camina por todo Madrid, coge el bus hasta la Casa de Campo, el metro hasta Ventas, pasea por el centro, y se sube al teleférico, descansa en los bancos de los parques, siempre con sus auriculares, siempre con su música, siempre con su mochila.
y os preguntareis ¿por qué es un superhéroe? ¿que le hace tan especial? ¿que súper poder tiene? yo os lo diré. Entrega alegría y felicidad al que más lo necesita.
Cuentan que una vez, en el metro, un joven se sentó en frente suyo, el chico tenía una mirada perdida, sin prestar atención a nada, ajeno al ajetreo y las voces del vagón. Y sus ojos empezaron a dejar escurrir las lágrimas, un llanto silencioso y escondido entre las manos, sus manos frotaban los ojos y apartaban un poco más lejos las lágrimas. Nico clavó su mirada en ese pobre chico y simplemente trato de regalarle la mejor de sus sonrisas, pero aquello no funcionaba. A escasos metros de la siguiente parada, Nico se levanto se acerco al chico y de su mochila sacó un pañuelo donde secar las lágrimas mientras apoyaba su mano sobre el hombro del joven. El vagón echo a nadar de nuevo, el chico desplegó el pañuelo para usarlo y pudo leer “solo te puedo desear que tengas un buen día”, rápidamente se giró y miró por la ventana y ahí estaba Nico de pie, en el andén, sonriendo, regalándole su felicidad y el no pudo más que sonreír y dejar entrever entre sus labios un “gracias”
Otro día, dicen, que en el parque de la Dehesa de la Villa, una pareja discutía acaloradamente, al parecer y por lo que puedo entender por los gestos, por las miradas, y por las caricias ya que su música le impide oír, interpreto que el chico decidió partir el corazón a la hermosa joven que no puedo contener las lágrimas y se rompió ahí mismo, tendida sobre el césped, desolada, el chico solo pudo darle un beso en la frente y marcharse apenado. Nico observaba la situación con su impertérrita sonrisa. Se levanto muy despacio, rebuscó en su mochila y sus ojos se iluminaron, sin quitarse los enormes cascos se acercó a la chica que estaba tirada sobre el césped, sonriéndola, le dio una rosa echa de papiroflexia. La joven, desconcertada, la tomó con pulso tembloroso y por un breve instante sus lágrimas dejaron de caer. Nico se marcho habiendo entregado una vez más toda su felicidad.
¿Os creéis ahora que es un superhéroe? Pues aún se cuentan muchas más historias. Sobre ancianos con los que juega toda una mañana al ajedrez a la sombra de un árbol del parque, chavales a los que regala una pelota cuando lo niños la han perdido en una “casa encantada” a la que no se atreven a entrar, se acerca a la cola del paro y regala algún crucigrama, incluso un periódico con ofertas de empleo redondeadas, le gusta regalar flores, le encantan cogerlas en el parque y dársela a las madres que necesitan un respiro con su trabajo, con sus hijos revoltosos o sus maridos infieles. Todo lo que hace es poner sonrisas a quien las necesita, todo lo que hace es prestar su felicidad, y no cobra, no exige nada a cambio, ni si quiera habla, solo escucha música, camina con su mochila, analiza miradas, estudia gestos, observa comportamientos, y sonríe, sonríe, regala alegría y felicidad. Los pocos que le han sufrido, le bautizaron como “el payaso de los cascos” ya que un payaso se supone borra lo malo de la mente y del alma, y eso hace Nico.
¿Os creéis ahora que es un superhéroe?
¿Queréis conocer la verdadera historia de Nico?
Pues aquí va. Nico, como ya os dije, apenas llegará a los 30 años. Con 18 años empezó la universidad y el primer año de carrera conoció a Celia, se enamoraron y empezaron juntos la mejor etapa de su vida. Al año siguiente de terminar la carrera se fueron a vivir juntos, y poco después ya esperaban su primer hijo, Carlos. Ya eran una familia. Trabajo, casa, y un niño, y cuando se quisieron dar cuenta ya tenía otras dos hermosas hijas de ojos negros como Celia, se llamaban Laura y Patricia. La familia estaba más que completa, la casa era un paraíso de risas y juegos, vivir por sus hijos y vivir para su mujer. Una tarde, el tren C-1763-XV de cercanías sufrió un brutal accidente a la altura de Leganés, sobrevivieron 103 personas de las 1123 que llevaba. En ese tren iban Celia, Carlos, Laura y Patricia que iban a casa de la abuela donde les esperaba Nico.
La compañía ferroviaria dio indemnizaciones millonarias a todas las familias de las victimas para comprar así su dolor, pero el dinero no le devolvería a Nico lo que más quería.
Dicen que Nico solo se quita los cascos en su casa, y que al pasar el umbral rompe a llorar mientras ve corretear a sus hijos por el largo pasillo, y a Celia salir de la ducha con una simple toalla. Dicen que todos los meses remodela un cuarto porque eso era lo que hacían juntos todos los domingos, la familia al completo estaba creando la sala de juegos para los niños. Dicen que no ve la tele, se encierra en una especie de estudio y toca su piano y la guitarra, tratando de emular a sus ídolos, pero su música no es alegre.
Es curioso ¿no? Nico regala toda su alegría y felicidad pero ni si quiera él es feliz.
¿Es Nico un superhéroe?
Yo creo que sí



he aquí otro cuento de los míos, criados en el viaje de vuelta a casa ayer, es raro, solo necesito una idea, un viaje en metro, una canción e imaginación. La idea principal esta tomada de una peli que se llama “en algún lugar de la memoria” que me fascinó y me impactó y luego sueños, vivencias, experiencias propias. No sé, soy un tipo raro que hace videos que dan miedo!!!! :p

Espero que os haya gustado

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que ese tal Nico...en cierto modo es una vision un poco distorsionada de lo qe eres tu!!!
Siempre con una sonrisa, con un gesto, con una mirada en la cara para regalarsela,regalarme cuando mas lo necesito!!!

Me molan tus cuentos gameruzooo!!


Un besito!
Tk!

Anónimo dijo...

Que pena que no existan muchos superheroes como Nico... siempre he pensado que si las personas valoraramos más los pequeños detalles, que fueramos capaces de mirarnos de verdad los unos a los otros, todo nos iria mejor.. Y desgraciadamente muchas veces nos tiene que dar un gran palo la vida, (como lo de mi tata que bien sabes..) para cambiar tu forma de mirar esta vida de mierda, para pararte por la calle y observar, aprender, sonreir, compartir , soñar, vivir al fin y al cabo...

Gran cuento, que pena que tenga trágico final o comienzo..

Kisses peke!

M