martes, 18 de marzo de 2008

elessar, la dama del frío ángel

Bueno, en realidad esto lo escribi hace mucho, es una pequeña parte de lo que significa realmente TODO, pero la historia me gusta asi que aquí os la dejo, quien conoce TODO sabe que esta super currado y que hay una segunda parte :P (eso no lo sabias eh?). Bueno aqui va otra de mis historeietas bonitas y trágicas


El susurro en forma de viento jamás olvida la trágica historia que vivió aquellos años oscuros.

Dicen que una fría mañana de invierno, un hermoso ángel, de pelo oscuro y ojos profundos, detuvo su mirada en una joven, una preciosa dama de ojos azules intensos y cabello rubio como el trigo, no era nadie, no tenia nada, pero aún así ese hermoso ángel se sintió atraído por ella. Algunos dicen que curiosidad, otros que admiración y los más osados cuentan que fue amor. Supongo que eso lo debo decidir yo, ya que era yo quien esa fría mañana era la observada, pero eso sería adelantar acontecimientos. ¿no creéis?

La atracción por aquella mujer compasiva, cariñosa y bondadosa era increíble. Todos los días ese ángel se quedaba observándola con atención. Su fascinación era tal, que alguna vez bajo a la tierra con su forma humana y daba largos paseos tras ella por esos bosques en los que con frecuencia se perdía en su mundo la joven. Como mandan las normas, un ángel jamás puede mantener contacto directo con un humano, pero sus ganas cada día iban creciendo. Aquella muchacha, su forma de ser, su forma de tratar a los demás, en el cielo se ven muchas cosas, egocentrismo, prepotencia, jerarquía. Y aquella chica era todo lo contrario, en aquellos días ese ángel estaba convencido de que aquello era pura admiración, nunca adivinaría como terminaría todo aquello.

¿seguro que queréis saber que sucedió luego?

Ese ángel bajaba cada día a la tierra, y día tras día observaba a aquella joven, y un día, ese día, un 31 de enero…el hermoso ángel tropezó estupidamente y se cayó precipicio abajo, y la chica no dudo un instante en tirarse ladera abajo para ofrecerle la mano. El ángel no pudo negar el ofrecimiento y mucho menos abrir sus alas para evitar la caída y ahí empezó todo, tomar la mano, presentarse, mirarse a los ojos, susurrarse, acariciarse… ahí empezó todo y terminó todo.

Cuenta la leyenda que ese precioso ángel se enfrentó al gran jurado ya que querían quitarle sus alas por haber incumplido las normas, lo que no cuentan es que en un arrebato el mismo decidió arrancarse las alas como muestra de rechazo a todo lo que representaba el cielo, y como un ser humano como aquella muchacha era capaz de representar más bondad que todo aquel jurado que lo juzgaba. Un ángel sin alas no es ángel, y por tanto no tiene derecho a estar en el cielo. El hermoso ángel de ojos oscuros fue expulsado y enviado a la tierra bajo una apariencia distinta.

Mientras la joven acudía día tras día a ese barranco por el que rodó aquel cuerpo tan hermoso, pero allí no aparecía ninguna persona, y mucho menos alguien tan precioso como aquel ángel.

Al parecer ese hermoso ángel recorrió medio mundo para volver a ese barranco y cuando por fin llegó, no se dio cuenta que la joven no la reconocería con esa forma humana. Con lágrimas en los ojos se acerco a la chica que de nuevo esperaba asomada al barranco, le saludo cortésmente y se sentó junto a ella mirando al vacío tal y como hacía ella. Muy despacio, casi como el crecer de una raíz, la mano de la joven se fue acercando a la del ángel. Sus ojos se clavaron uno en el otro, y sin reconocerse descubrieron lo más profundo de cada uno. Algunos dicen que no es cierto que aquel ángel le entregase una extraña canica de metal con un sonajero dentro, otros dicen que dentro estaba el alma del ángel, y algunos más atrevidos dicen que al agitar esa pelota baja un ángel a regalar felicidad.

Apenas pasaron un par de días cuando, una tarde como otra cualquiera, los dos se sentaron a hablar al borde del barranco, un temerario jinete cabalgaba a toda velocidad haciendo alarde de su maestría y chulería, por desgracia cabalgaba muy cerca del precipicio y en un gesto brusco el caballo empujo barranco abajo a la hermosa chica. El ya exiguo ángel salto al instante tras ella esperando que sus alas se desplegasen, pero no sucedió así, su cuerpo ya no tenía alas.

Un conjunto de infortunios sucedieron aquella tarde, ya que la ropa de la preciosa chica se quedó enganchada en un espeso matorral, mientras observaba como caía el cuerpo del ángel y sus ojos escupían lágrimas.

Desde ese día en adelante, yo, os puedo asegurar que si agito ese cascabel un ángel baja del cielo, me sonríe y me da un abrazo, para instantes después desvanecerse entre las nubes con la más hermosa de las sonrisas. Mi ángel viene a verme cada vez que agito mi llamador de ángeles.

ELESSAR, LA DAMA DEL FRIO ANGEL




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